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Mensaje por Edward Denouement el Lun Feb 05, 2018 6:57 pm



Betweeen art, fire and love
1 x 1 | Otros (Anime) | Naruto | AU

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Un mundo parecido al nuestro, con grandes ciudades y tecnología por doquier, con injusticias, hambrunas y personas con poder que lo manejan todo, pero también un mundo en donde los poderes de nuestros sueños son reales, en dónde ciertas personas, con un chasquido de dedos, puede hacer explotar un edificio entero, en dónde algunos pueden manejar los elementos a voluntad, en dónde muchos utilizan estos poderes para causar guerras, muerte y destrucción... En este mundo, dos jóvenes han quedado a merced de los horrores de sus vidas, manipulados, llevados a cometer actos impensables para personas de su edad, pero también han sido llevados ante la justicia, terminando entre rejas.

Itachi Uchiha, un joven de 24 años, primogénito del líder de uno de las familias más poderosas de su tiempo, prodigio en el control del fuego y las ilusiones, fue llevado por diversas circunstancias a convertirse en fratricida y más allá... Con tan solo 14 años, tuvo entre sus manos la sangre de todos y cada uno de los miembros de su familia, incluído los niños pequeños y los más ancianos, que lo habían visto crecer. Cumple ahora una condena de por vida en una de las cárceles de máxima seguridad del país...

Deidara, un rubio cuatro años menor, pero con una historia igual de macabra. Obsecionado con el arte y las explosiones, maltratado desde que tiene memoria por personas que debían ser cercanas... Terminó por masacrar todo el pueblo en el que vivía, gracias a sus creaciones explosivas. Terminó también tras las rejas en la misma prisión que el Uchiha.

Los destinos de ambos se cruzarán en el más oscuro de los lugares, movidos por sentimientos al principio extraños, enemistades... Ambos tienen un objetivo en común: salir de aquella prisión, ya que para ellos, sus crímenes no fueron inapropiados.


Personajes

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Deidara | Preso | 20 años | Amantha

[Solamente los administradores pueden ver esta imagen]
Itachi Uchiha | Preso | 24 años | Lady Cipher
Mensajes : 59Fecha de inscripción : 01/07/2014

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Mensaje por Edward Denouement el Lun Feb 05, 2018 7:04 pm

mensaje 1 - deidara:
perfect crime
Muchas veces Deidara ha escuchado a los policías y detectives preguntándole si no se arrepiente de lo que hizo. La respuesta del rubio artista es siempre que no. Porque de verdad no se arrepiente, de nada.

Le da igual haber acabado en prisión, no se arrepiente de lo que hizo y no lo hará porque simplemente fue lo correcto. A sus ojos, fue correcto. Porque todos eran unos malditos que no respetaban su arte, porque todos eran unos bastardos... por eso los mató a todos. A todo su maldito pueblo. Todos merecieron la muerte.

Ese día, Deidara ha escuchado varios comentarios a sus espaldas, todos relacionados con su arte que le han hecho bufar con desprecio. Todos esos inútiles despreciaban su arte, debería matarlos a todos ellos también. Si solo pudiese hacerlo, porque en realidad no tiene explosivos consigo ya que se los confiscaron todos.

— Malditos bastardos, debería enseñarles a apreciar el arte.

Masculló para sí mismo, apretando sus puños.
DEIDARA | EN PRISIÓN | POR LA MAÑANA | CON ITACHI UCHIHA

mensaje 2 - itachi:
perfect crime
Estar en prisión era lo más rutinario que alguien podía llegar a experimentar en su vida. Cada día te levantaban a la misma hora, caminabas hacia los mismos lugares en filas en dónde siempre ocupabas el mismo lugar, te sentabas en el mismo sitio para comer cada una de las comidas obligatorias, el menú era casi siempre el mismo, horrible y repetitivo. Las mismas caras, las mismas charlas. Todos vistiendo exactamente las mismas ropas. Pero sin embargo, a Itachi no le molestaba esa rutina, de hecho la prefería a la que tenía antes de terminar allí, rodeado de su familia, las personas a las que había matado hacía años, y que se lo tenían completamente merecido. Él solo había hecho un bien a la comunidad, al gobierno, solo había cumplido órdenes porque quería lo mejor para todos... Y no, no le importaba estar en aquella prisión, porque sabía que ahora había un mal menos en el mundo gracias a sus acciones. Lo que sí le molestaba, era no saber qué estaba ocurriendo fuera de esos muros, si alguien más necesitaba de sus acciones. Por eso, estaba seguro, en algún momento escaparía de allí, legal o ilegalmente, y volvería a intentar hacer que el mundo estuviera libre de personas como su familia, que no eran más que escoria para la sociedad.

Pero mientras tanto, debía mantenerse calmo y con un perfil medianamente bajo, sin sacar a relucir sus habilidades, mezclándose entre todos... Así le sería más sencillo escapar. Además, necesitaba conseguir aliados, al menos uno, y sabía perfectamente a quién hablarle: Deidara. El rubio no solo había llamado su atención por esas cosas explosivas que más de una vez le había escuchado decir que eran arte, sino también por su personalidad, tan opuesta a la suya, y por su apariencia. Era en verdad guapo, aunque jamás podría decirlo en voz alta en aquel lugar, y eso hacía que quisiera relacionarse más con él, simplemente para pasar más tiempo con él y poder contemplarlo.

Por esa razón, aquel día se acercó al rubio como si nada, sentándose a su lado y observando que estaba bastante tenso. No habló al instante, no solía hacer eso, sino que esperó unos minutos para hacerlo- Los mediocres nunca apreciarán el arte como se debe, en ninguna de sus formas, no vale la pena gastar energías en ellos.

ITACHI | EN PRISIÓN | POR LA MAÑANA | CON DEIDARA

mensaje 3 - deidara:
Deidara supo el momento exacto en el que Itachi Uchiha se había acercado y se sentó a su lado, pero dejó que hablase a su ritmo porque sabía bien cómo era él. No es que Deidara se interesase tanto por la gente que le rodeaba, mucho menos por sus compañeros en ese lugar estúpido, sin embargo la historia de Itachi Uchiha siempre le había llamado la atención.

Quizás porque se parecían, sus dos historias, ambas contenían masacres que nunca debieron ser perdonadas. O simplemente podía ser porque el aspecto de Itachi le era atrayente. El rubio artista siempre había tenido muy claras sus preferencias, probablemente esa fuese la razón por la cual había terminado interesado en Itachi Uchiha pero no tenía idea si es que sus “sentimientos” eran correspondidos… aunque realmente no eran sentimientos sino más bien una simple y mundana atracción física que resultaba más bien ofensiva.

Sin embargo dejó sus cavilaciones cuando escuchó a Itachi hablar, sus palabras hicieron que una sonrisa apareciese en los labios del amante de los explosivos. Él tenía razón. Los mediocres jamás iban a apreciar el arte. Su arte por sobre todos los demás. Sin embargo eso le llevaba a otra pregunta, ¿sería Itachi un mediocre que no apreciaría su arte o por el contrario comprendía todo lo que significaba? Ah, era una buena pregunta.

― Tienes razón, realmente no vale la pena romperse la cabeza pensando en formas de que personas mediocres entiendan el arte si eso realmente está fuera de sus capacidades.

Su tono es más bien orgulloso, engreído incluso, y solo se hacía más creíble con la sonrisa irónica que adornaba los labios del rubio.

― Que sorpresa que estés aquí, Itachi Uchiha~ ¿vienes por algo interesante, quizás apreciar mi arte? Puedo darte una muestra gratis.

m 4 - itachi:
La sonrisa del rubio era francamente graciosa de admirar. Parecía tan seguro de sí mismo, de sus palabras, de su arte explosivo, que cualquiera sabría decir que si lo contradecías en algún aspecto, la pasarías mal. Itachi, obviamente, no lo haría. Un poco porque no era tonto y jamás diría nada que le ganara una explosión bajo las narices -o cualquier otro lugar de su cuerpo-, y otro poco porque en cierta medida lo comprendía. Entendía cuál era la gracia y la belleza de lo efímero, pero también en lo duradero... Las pequeñas chispas y llamaradas que a veces creaba cuando estaba en la soledad de su celda sólo porque estaba aburrido le parecían sumamente hermosas, pero no duraban más que unos minutos. A su vez, las pinturas que solía visitar en el museo de su aldea cuando era libre también eran dignas de admiración. A pesar de sus pensamientos, se los guardó para sí, tan solo asintiendo con la cabeza a las palabras de Deidara. El arte, en cualquiera de sus formas, no era para los mediocres.

- Siempre es un buen momento para apreciar tus creaciones, pero creo que podría esperar- cuando por fin habló, lo hizo en su forma habitual, calmada, pero con un tono de voz aún bajo de lo normal. Aquello debía permanecer entre ambos, nadie más podía escucharlos o todo se desmoronaría al instante- Tengo una propuesta para hacerte, y si sale bien, seremos personas libres en menos de una semana- terminó diciendo, dándose cuenta de que se había acercado bastante al rubio para hablarle, por lo que se alejó al instante, pero no dejó de mirarlo a los ojos.

Era una suerte que supiera controlar sus impulsos, que tuviera perfecto control de su cuerpo y mente, porque de lo contrario, hubiera hecho algo de lo cuál se arrepentiría... Especialmente por estar frente a un público para nada agradable.

m 5 - Deidara:
Deidara observó fijamente a Itachi mientras hablaba, llamándole la atención que dijese que ver sus creaciones podría esperar. Teniendo la personalidad que tenía Deidara, hubiese sido normal que hubiese estallado en ese momento, sin embargo no fue así y más bien observó con curiosidad al heredero de los Uchiha. Quería saber por qué podían esperar sus creaciones, porque sabía que había algo mas. La voz de su acompañante prácticamente se lo gritó, el tono de voz que utilizaba.

Deidara conectó sus ojos con los de Itachi y sonrió cuando escuchó por fin que era lo que Itachi quería decirle. Una propuesta, eso sonaba bien. Y ser libres de nuevo, sonaba incluso mejor. Estar rodeado de esos mediocres terminaba por agotarlo, le hacía desear destruirlos y probablemente no hubiese demorado mucho en hacerlo de haber tenido sus explosivos.

― Siempre estoy dispuesto a tomar riesgos por un bien mayor.

La libertad vale la pena, terminó en su cabeza. Apenas ha movido los labios al hablar, en un tono increíblemente bajo y que por supuesto no ha llamado la atención de quienes le rodean. Ha volteado su rostro apenas un poco al hablar, para que no pudiesen sospechar, sin embargo se da cuenta de que todos esos mediocres parecen estar más ocupados en idioteces que en hacerles caso a ellos.

― Te escucho, Itachi Uchiha.

Una media sonrisa pugnó por hacer su aparición en sus labios, aunque permanece con su semblante de siempre, sin embargo está con su atención totalmente enfocada hacia Itachi y en la propuesta que quiere hacerle. Aunque luego va a cuestionarle porque precisamente quiere hacerle una propuesta a él y no a otro, ese es un tema que vale la pena indagar.

m 6 - Itachi:
Una ligera sonrisa de lado se dibujó en los labios del morocho. Tener la afirmativa de Deidara era un gran paso para su plan, ya que de no haberla tenido, tendría que empezar desde cero, idearlo todo nuevamente pensando en algún otro preso que probablemente no le agradaría tanto como el rubio.

Esperó un momento para empezar a hablar, no porque tuviera que pensar qué decir, sino porque no quería que los demás supieran que estaban hablando de algo importante y planeado. Aquello debía parecer una conversación normal... y normal, para Itachi, era dejar grandes pausas entre lo que decía, muchas veces porque no tenía nada que decir. Tomó entonces una pequeña bocanada de aire y explicó su plan:

- Con ayuda de tu arte explosivo, más mis poderes, será fácil hacer un túnel. Tendremos que actuar rápido y en un lugar poco transitado, para que no sospechen ni escuchen nada. He pensado que podría hacerse durante los turnos de lavandería, ya que es cuando menos vigilados estamos... ¿El lugar? El almacén dónde están las cosas de deportes, es el más cercano a la libertad y casi nadie lo usa en esta época del año- hizo una pausa, girándose levemente para mirar una vez más al rubio y ver si le estaba gustando aquel plan o no- Necesitaríamos una pequeña explosión para abrir el piso y luego menos de diez más para hacer un túnel lo suficientemente largo como para escapar sin problemas- una nueva pausa, esta vez más larga que la anterior- Mataremos a cualquiera que interfiera- aquello último podía parecer arriesgado, pero para el Uchiha era como decir que mataría a los mosquitos que estaban a punto de beber su sangre.

m 7 - Deidara:
La simple idea de escapar ya era suficiente para que Deidara se apuntase al plan de Itachi, sin embargo tenía que reconocer que era un plan bien pensado y eso le agradaba. Solamente con Itachi podría formar una alianza como esa, porque los demás eran demasiado estúpidos como para querer escapar o siquiera contar con ellos. Itachi en cambio... él era inteligente.

A Deidara le gustaba.

― Me agrada la idea... está bien pensada.

Murmuró con voz baja, apenas moviendo los labios.

― Si alguien interfiere probará un poco de mi arte, seguro no sabrá que le pasó.

Explotaría antes de darse cuenta.

― ¿Cuándo comenzaríamos con el plan? El simple hecho de estar aquí me asquea, prefiero que sea lo más pronto posible. Entre antes, mejor. No soporto las mentes diminutas que se encuentran en este lugar.

Solo quería marcharse. Lejos sin mirar nunca hacia atrás, mancharía sus manos con más sangre si era necesario hacerlo.

― Creo que los guardias últimamente también están menos interesados en vigilarnos...

Murmuró pensativo para sí mismo, sino se equivocaba algo debía pasar con ese asunto. Había una actividad en unas semanas y los guardias parecían más divertidos en imaginarse eso.

m 8 - Itachi:
Perfecto. El hecho de que Deidara aceptara su plan rápidamente aceleraba las cosas mucho, haciendo que solo tuvieran que ultimar detalles entre ambos para terminar libres de una vez por todas. Asintió con su cabeza mientras seguía con la mirada a un guardia que pasaba a unos metros de ellos, procurando permanecer callado y ocupado en otra cosa hasta que se perdió de vista. La discreción también era muy importante, así como conseguir insumos suficientes para que el rubio pudiera realizar su arte de manera más sencilla.

- Perfecto, entonces.- hizo una pequeña pausa, para acomodarse el cabello y luego volvió a hablar.- Si consigues tus cosas rápido, podemos comenzar hoy mismo, en el turno más tarde de lavandería.

Volvió a dirigir su vista a los guardias. Deidara tenía razón, estaban mas dispersos últimamente, como si ya no les importara demasiado lo que ellos hicieran o dejaban de hacer. Y eso los favorecía mucho, ya que no tendrían a nadie dando vueltas por ahí. Además, sabía perfectamente que ciertos guardias del turno nocturno no solo estaban dispersos, sino que además eran nuevos y, por lo tanto, fáciles de engañar o dejar fuera de combate.- Así es... Y podemos usar esa falta de interés a nuestro favor. Especialmente porque seguramente tardarán un buen tiempo en descubrir que nos fuimos, eso será una gran ventaja. Para cuando caigan en la cuenta, ya estaremos muy, muy lejos. Jamás podrán volver a atraparnos.- luego de decir aquello, decidió ponerse de pie, un poco para estirar las piernas, otro poco para comenzar a irse y poner en funcionamiento el plan, como buscar los suministros que necesitarían, lo más rápido posible.

M 9 - Deidara:
Deidara observó a Itachi, de re ojo mientras hablaba y asintió a sus palabras. Él podía conseguir sus explosivos de una u otra forma, y nadie iba a detenerlo porque lo que él ansiaba era la libertad. Una libertad que si bien sabía no merecía por todos sus crímenes la ansiaba porque no había hecho nada malo. Merecían morir. Todos habían despreciado su arte.

― Está bien, así se hará. Las tendré para esta tarde.

Deidara ya sabía lo que quería, lo que obtendría por lograr esa hazaña: escapar de la prisión. Nadie se daría cuenta de lo que estaban planeando, porque al menos por el momento Deidara había intentado mantener un bajo perfil (al menos dentro de sus parámetros) y a pesar de haber asesinado a toda su ciudad nadie le tomaba como una gran amenaza desde que “se había rehabilitado”. Su error. Un error que pagarían muy caro.

Deidara se quedó sentado cuando Itachi se levantó, mirando aburrido sus manos para distraer la atención indeseable que pudiese posarse en él. Esperó unos minutos desde que Itachi había desaparecido antes de levantarse sin pasar por algo cierta mirada de los reos de ese inmundo lugar. No hizo caso y se dirigió a otro lugar. Un contacto rápido, y en sus manos ya tenía la arcilla que en sus manos se convertía en explosivos. Divertido, para él.

Ese día comenzaba su camino a la libertad. Por fin, después de tanto tiempo.
Mensajes : 59Fecha de inscripción : 01/07/2014

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Mensaje por Edward Denouement el Lun Feb 05, 2018 7:09 pm

TEMA 2.

M1 - Itachi:
the escape
La noche parecía haberse preparado para aquella ocasión tan bien como ellos, porque era verdaderamente perfecta: oscura y algo bulliciosa, pero también con poco movimiento. No había luna, y las muchas nubes en el cielo tapaban la mayoría de las estrellas. En otro momento, se hubiera quejado de eso, porque en verdad le gustaba mirar las estrellas, pero en aquel instante, en dónde tenían tanto por hacer, agradecía que no se vieran, ya que le daban al ambiente un tono de penumbra que las pobres luces del perímetro de la prisión no alcazaban a combatir. Además, los insectos parecían estar de su lado, ya que estaban especialmente cantarines.

Había revisado la hora antes de escabullirse del turno de lavandería y faltaban tan solo quince minutos para que fuera la hora acordada, por lo que suponía que Deidara tendría que estar a punto de llegar. Por su parte, se encontraba apoyado contra la pared del almacén, rodeando de balones de fútbol y basquetball, así como redes y colchonetas. Podía sentir el bullicio de los grillos de afuera mientras hacía chasquear sus dedos distraídamente, creando pequeñas llamas. Hacía demasiado tiempo que no usaba sus poderes y los extrañaba... Sentir el calor de las llamas que él mismo invocaba, utilizar sus ilusiones en contra de otros... En verdad lo extrañaba. Por suerte, podría volver a utilizarlos aquella noche, y luego nunca más se lo prohibirían.

Sus pensamientos fueron interrumpidos entonces por un sonido que no provenía de los grillos, ni de ningún otro animal de afuera. Se enderezó, poniéndose en guardia. Seguramente era Deidara, pero no podía tomar riesgos. Si era alguien desconocido, le quemaría el rostro antes de que pudiera decir algo. La puerta se abrió con lentitud y entonces vislumbró el rostro del rubio.- Ya era hora. ¿Tienes todo? Imagino que te aseguraste de que nadie te haya visto venir... ¿Empezamos?- estaba ansioso, pero en sus ojos y su voz se reflejaba su usual calma, por lo que lo único que lo delataba era el hecho de que había hablado medianamente rápido.
ITACHI | EN PRISIÓN | POR LA NOCHE | CON DEIDARA

M2 - Deidara:
El resto del día Deidara pasó odiando a todos los que no apreciaban su arte, pero considerando que probablemente más pronto que tarde terminaría dejando a esos idiotas detrás ni siquiera se enfrascó el peleas muy grandes. A lo máximo unos puños sueltos para no perder la costumbre y que no pensasen que uno de los reos más explosivos estaba tramando algo ante su repentina tranquilidad.

Consiguió todo lo necesario para su arte antes de que alguien pudiese sospechar, nadie lo vio venir. Sencillamente se movió con elegancia entre esos inmundos humanos hasta conseguir todo lo que necesitaba antes de la noche.

Terminó dirigiéndose al lugar acordado con Itachi asegurándose de que nadie pudiese seguirlo, y la verdad es que nadie estaba interesado en seguir al rarito de los explosivos al menos en ese instante. Parecía que algo estaba pasando entre los reos para que estuviesen interesados en algo más.

Abrió la puerta de la lavandería y vio ahí a Itachi, sonriendo ampliamente.

— Tengo todo, y claro que nadie me siguió, no me hubiese arriesgado a un fallo tan estúpido.

Sonrió malicioso.

— Empecemos de una vez. No hay tiempo que perder.

M3 - Itachi:
Sonrió de forma casi imperseptible.- Perfecto.- y se giró para poder comenzar. Quitó de en medio pelotas de futbol, de basquet, de rugby, palos de hokey y bates de beisbol, dejándolos junto a unas redes, despejando por completo la pared que estaba contra el perímetro sur de la cárcel. Sólo un par de metros los separaban de la libertad, y podían llegar a ella muy pronto.

Le hizo una seña a Deidara para que se acercara y demarcó un punto del suelo con su pie.- ¿Puede hacer una explosión ahí? Que solo afecte el piso, no podemos arriesgarnos a que las paredes se vean afectadas.- quizás los poderes del Uchiha no era tan útiles como el arte explosivo del rubio en aquella situación, pero su mente táctica si lo era, y era vital que escaparan a través del suelo, ya que de lo contrario armarían demasiado alboroto y los verían más rápidamente.

Mientras Deidara se preparaba, Itachi buscó con la mirada algo para cubrir el hueco una vez lo traspasaran, mientras vigilaba que nadie se acercara.

M4 - Deidara:
Deidara estaba emocionado, en realidad la idea de que su libertad estuviese por fin tan cerca le emocionaba. Pero más le emocionaba que existiese alguien, por fin, que apreciase y necesitase sus explosiones. Después de tanto tiempo de burlas hacia ellas… por fin, eran necesarias. Por fin servirían para su libertad.

Se acercó a Itachi cuando se lo pidió y asintió cuando le preguntó si podía hacer una explosión en un lugar delimitado, no sería difícil para él hacerlo después de todo. Aunque era cierto que a veces se descontrolaba con sus explosiones, se aseguraría de que eso no volviese a pasar.

Empezó a sacar de sus bolsillos todo lo necesario para la explosión que le pedían, haciendo en sus manos una pequeñísima mota de arcilla que con solo estar en sus manos parecía que ardía por ser explotada de una sola vez.

Miró a Itachi de re ojo antes de dejarla caer con una velocidad muy disminuida, cayó y tan solo demoró dos segundos en explotar. El sonido fue bastante mínimo, no lo escucharías si no estaban junto a la explosión, pero el impacto que causó era grande. Deidara se sintió satisfecho consigo mismo.

— Está hecho— susurró con tranquilidad mientras sus manos trabajaban rápidamente para hacer más pequeñas bombas que los ayudarían.

Su libertad, por fin, ahí estaba. Esperándolo detrás de esa explosión.

Y soltó otra bomba, con tal de que el agujero se hiciese más profundo y pudiesen escapar pronto.

M5 - Itachi:
La sonrisa que se dibujó en su rostro al ver la explosión y el resultado de esta fue una que nunca antes había tenido. Al fin, la libertad estaba tan cerca que podía sentirla. Algunas explosiones como aquella más y serían libres, verdaderamente libres para ir y hacer lo que quisieran.

No más persecución, no más reglas, no más responder antes imbéciles que solo querían verlos caer. Al fin serían dueños de sus propias vidas, de sus poderes. No pertenecerían a nadie y dejarían de vivir entre cuatro paredes apestosas.

- Perfecto, tus explosiones son perfectas.- vio el hoyo que había resultado y tanteó la tierra con el pie.- La tierra está bastante blanda, podremos abrirnos pasos sencillamente mientras avanzamos.- aunque si el rubio quería hacer uso de más explosiones no se lo impediría.- Vamos.- tomó una pequeña pala y comenzó a abirse paso, dejando lugar a Deidara y arte de vez en cuando, para acelerar el proceso.

Antes de darse cuenta, ya estaban a medio camino.
ITACHI | EN PRISIÓN | POR LA NOCHE | CON DEIDAR

M6 - Deidara:
Deidara no evitaba los halagos de Itachi, de hecho, incluso su sonrisa invitaba a que lo halagasen más. Parecía un niño pequeño ante el menor halago, se erguía derecho y miraba a su alrededor con un rostro de: "¿Ah, si? Dime más, continúa, continúa".

— Te sigo— respondió apenas Itachi terminó de hablar, haciendo el dicho un hecho.

Le siguió cada paso, y apenas tenía la oportunidad de explotar algo, no dudaba ni un segundo en utilizar su arte para hacérselos más fácil. No demorarían mucho más, estarían libres y lejos de esos cerdos asquerosos. Si hubiese seguido ahí un poco más, probablemente hubiese sido mucho más difícil controlar sus propias ansias de sangre.

Ansias que aumentaban exponencialmente ante cada insulto a su arte.

El tiempo pasó, ya habían avanzado la mitad del camino, Deidara prestaba especial atención a los detalles. Sabía que los descubrirían, pero claramente... el rubio no era un estereotipo, no era un idiota, había tomado especial precaución por dar pistas.

Un rato después, y podía sentir la ansiedad recorrerle, será cosa de un par de kilómetros y estarían libres.

— No falta mucho, por fin...

Una última explosión, y pudo escuchar el sonido nocturno de una noche pacífica.

Afuera.

M7 - Itachi:
Con cada explosión, se acercaban más a la libertad y, antes de que pudiera darse cuenta, ya estaban allí. Afuera, libres, lejos de aquellos muros que los habían estado conteniendo por tanto tiempo.

Itachi no pudo evitar levantar la mirada. El cielo nocturno brillaba con la luz de las estrellas sobre sus cabezas. Era el mismo cielo que veía desde la prisión, pero sin embargo tan diferente... Se sentía diferente. Una pequeña sonrisa, casi imperseptible, apareció en su rostro.

- Libres por fin.- varios metros detrás de ellos, las alarmas de la prisión sonaron, probablemente anunciando que dos prisioneros no estaban donde debían.- Salgamos de aquí.- por instinto, tomó el brazo de Deidara y comenzó a correr. Ahora solo tenían que alejarse lo suficiente de aquel lugar... y quienes fueran que enviaran a perseguirlos no serían un problema, no con sus poderes combinados.
Mensajes : 59Fecha de inscripción : 01/07/2014

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